Este es un sitio de actualización, intercambio, difusión de ideas y experiencias en el manejo emocional de la fertilidad
viernes, 31 de julio de 2020
Guía de Subrogación Uterina por la Dra Fabiana Quaini
Les comparto este link del blog de la Dra Fabiana Quaini, una referente,sin dudas sobre derecho de familia y especialmente una palabra autorizada en materia de Subrogación uterina https://fabianaquaini.blogspot.com/2020/07/gestacion-por-sustitucion-una-guia-para.html
Subrogación Uterina. Intervención del psicólogo especializado en Medicina Reproductiva
http://quierosermama.cl/index.php/2020/07/30/patricia-psicologa-la-subrogacion-de-vientre-no-produce-problemas-sicologicos-en-los-ninos/
jueves, 30 de julio de 2020
Coparentalidad: la nueva manera de ser padres?
Actualizaciones
Coparenting- Una nueva aventura
Lic. Patricia Martinez
La co-parentalidad es una nueva manera de acceder a la
maternidad y a la paternidad para todas aquellas personas que desean concretar
su proyecto de tener un hijo sin el deseo de relacionarse afectivamente con una
pareja.
Por definición y en rigor de verdad la co-parentalidad es un
modo de crianza que se desarrolla también cuando dos personas se divorcian o
separan pero siguen compartiendo la crianza de los hijos. Es bien sabido que
esta “alianza para la crianza” requiere de mucha tolerancia, sentido común y
sobre todo respeto, porque lo que se debe garantizar es el bienestar del niño
y el acceso facilitado a ambos
progenitores. La relación con cada uno de ellos
no debe impedir ni obstaculizar el vínculo con el otro. Cada uno de
nosotros tomamos de nuestros padres diferentes elementos, valores,
pensamientos, recursos que van a ser fundamentales en la construcción de
nuestra personalidad, por tal motivo uno de los derechos fundamentales que
tiene el niño es el de tener libre
acceso a ambos y cada uno de sus progenitores.
En la actualidad los nuevos modelos familiares nos muestran
también nuevas paternidades dentro de las cuales el “co-parenting “nos resulta
llamativa y revolucionaria.
El co-parenting es una forma de parentalidad, en la cual dos
personas se relacionan para y por tener un hijo y criarlo en común, sin que
exista entre ellos ningún lazo o vinculo amoroso.
Las nuevas técnicas de reproducción asistida han hecho
posible el sueño del hijo para muchas personas. Hoy además de las técnicas
están las redes sociales que permiten el encuentro con un otro con quien
compartir la experiencia de ser padre o madre. Para muchas personas la
maternidad o la paternidad en solitario por diferentes razones se les hace
impensable. Estas personas solo pueden pensar en la parentalidad junto a un
otro, que no necesariamente es una pareja, puede ser un partenaire de crianza,
un otro permite armar la triangularidad
que desde lo simbólico garantiza las
herramientas y/o recursos necesarios para encarar el proyecto de tener un hijo.
En la actualidad existen plataformas que permiten localizar
al partenaire más adecuado para compartir la parentalidad. Aplicaciones
parecido a Match en su funcionamiento nos permiten a través de completar una
grilla con ciertas características de nuestra personalidad y de nuestra
realidad “matchear”al partenaire perfecto más cercano para compartir esta
experiencia. En USA varias familias ya dan cuenta de haberse constituido por
esta vía, sin detectar conflicto o anomalías en el desarrollo de los chicos que
crecen en hogares liderados por copadres.
Los copadres que se conectan para concretar su sueño de tener
un hijo a través de este tipo de plataformas establecen acuerdos que los compromete legalmente con el niño y con el otro copadre.
El compromiso es desde lo legal y desde
lo personal, la idea es constituir una familia en la cual el niño pueda crecer
en un ambiente de confianza y bienestar.
La coparentalidad puede involucrar o no donación de gametas,
los copadres pueden recurrir a la donación
e inclusive a la subrogación uterina, el compromiso en el coparenting es
personal sin mediar entre ambos una relación amorosa.
El coparenting tiene
que ver pura y exclusivamente con el deseo de procreación. Si bien no requiere
una relación previa ni amorosa entre los padres, sí exige una relación de respeto entre ellos
a partir del momento que deciden tener un hijo en común. En el modelo de
coparenting la idea es que a diferencia de otras modalidades donde se elige una
familia monoparental en este caso si hay padre y hay madre ambos deben estar
presentes, compartiendo la cotidianeidad de la vida de los hijos.
Los padres tienen el compromiso de gestionar el día a día del
niño, desde lo organizacional, educativo, económico, etc.
El co-parenting es una familia de a dos, no es un modelo
Monoparental, hay padre y hay madre por tanto hay dos lugares y dos roles
diferenciados que se vinculan con el niño, por tal motivo la dinámica de la
triangularidad tiene que funcionar deligentemente.
Es esperable que nos preguntemos como funciona un modelo así
en cuanto a la organización psíquica de un niño. La realidad nos muestra que en
tanto exista entre los padres un buen clima y un ambiente de respeto y de amor
hacia ese hijo que están criando juntos no tiene por qué haber conflictos
psicológicos o trastornos del desarrollo
asociados a esta situación.
Es muy importante entender que el co-parenting surge como
realidad a partir de cambios que se van generando socialmente, donde el deseo
de tener un hijo claramente cada vez está más separado del deseo o de la
realidad de la pareja.
Los profesionales que trabajamos en fertilidad nos
encontramos día a día con pacientes que demandan por un hijo en circunstancias
cada vez más diversas, desde la soledad
de no haber encontrado pareja, desde la imposibilidad por ser del mismo género,
desde el agotamiento de haber pasado por diferentes vínculos sin lograr constituir
uno apto para, también hay consultantes que aun estando en un vínculo de pareja
no logran acordar con el otro el proyecto de tener un hijo... en fin vemos
tantas situaciones diferentes como personas existen, pero en todas ellas el
deseo de procreación es el hilo conductor.
El co-parenting o co-parentalidad es una muestra de cómo
frente a una necesidad aparece una respuesta. No se trata de una novedad,
muchas personas han sido criadas desde el amor de un madre y un tío, o padres
después de un divorcio, o una madre y la pareja de ésta que siguió funcionando
como padre aún después de una separación... son muchas y variadas historias da cuenta de que
la co-parentalidad existe desde hace muchos años... cuál es la novedad,
entonces? Ni más ni menos que la
posibilidad de la elección.
La co-parentalidad ahora puede ser elegida como formato de
familia y no sólo eso sino que también
existe la posibilidad de elegir al co-padre o partenaire con quien se
desea compartir la crianza del hijo.
Ser padre o ser madre es una experiencia más allá de las
estructuras y con modalidades nuevas o
renovadas pero que aunque pasen los años siempre será posible en el contexto
del respeto, del amor y por sobre todo en el único campo posible para tener un
hijo...el deseo
Lic. Patricia Martinez
Psicológa
miércoles, 15 de julio de 2020
viernes, 26 de junio de 2020
Nuevos y viejos amigos: su
importancia en la red de fertilidad
Según la Organización Mundial de la Salud, la Infertilidad es una
enfermedad que afecta al 15% de la población mundial en edad reproductiva. El
impacto emocional que esta enfermedad conlleva suele generar conflictos entre
los miembros de la pareja, y también con el entorno. ¿Cuál es el rol de los
amigos en este proceso?
Si bien la infertilidad es una
enfermedad del aparato reproductor, la OMS refiere que todas las enfermedades
que afectan al cuerpo tienen una raíz y correlato psíquico, porque lógicamente
somos una unidad cuerpo-mente.
Los pacientes que realizan
tratamientos de fertilidad suelen “quejarse” de no sentirse cómodos en sus
grupos de pertenencia social de siempre. Cuando la mujer pasa a ser la única de
su grupo de amigas que aún no ha tenido hijos, es común que viva con angustia
los encuentros sociales donde “sólo se habla de pañales y mamaderas”. A eso se
le suma, a veces, el mandato social de “tener que pertenecer ”o “ tener que alegrarse”
cuando la que trae la buena noticia es otra. Estas situaciones suelen provocar
un conflicto interno entre dos fuerzas en pugna: por un lado el cariño genuino
hacia la amiga, hermana o prima bendecida por la maternidad y, por otro, el
legítimo sentimiento de tristeza, angustia y exclusión que provocan los
reiterados tratamientos fallidos.
Es por esto que los tratamientos
de fertilidad no pueden ser aislados, cada paciente debe armar una red de fertilidad dentro de la cual
pueda circular y afrontar su tratamiento. La red de fertilidad está constituida
por médicos (ginecólogos, fertilólogo,
andrológos, psicólogos, biológos, hematólogos, etc), por los amigos de siempre y por los nuevos, que
pueden crearse a partir de la
participación en grupos de ayuda para la fertilidad. Dado el carácter
autogestivo que suelen tener los tratamientos de fertilidad es recomendable la
formación de esta red de contención e intercambio social donde circulan
informaciones, datos, experiencias, avances científicos, actualizaciones
legales y todo tipo de saberes que aportan el contenido simbólico-representacional
que ayuda a calmar la angustia de quienes están atravesando este proceso.
Dado que en los problemas de
infertilidad la red social se empobrece e incluso, a veces, llega a
desarticularse, es realmente muy valioso y positivo incentivar en los pacientes
a la integración con nuevos grupos de ayuda mutua y de pertenencia social.
Cuál es el lugar de los viejos amigos? Cómo me conecto con
ellos? Cómo hago para no alejarme?
El aislamiento vs el afrontamiento
Rehuir, aislarse o fugarse, nunca son alternativas
constructivas en términos de construcción o articulación de estrategias de
afrontamiento de situaciones de crisis. Por lo tanto, intercambiar con el otro,
a pesar de que por momentos resulte tedioso, angustioso o ansiógeno puede ser
una vía para producir estrategias de apertura para la resolución de problemas.
Los grupos de amigos tienen desde siempre la función de
espacio de contención y acompañamiento. Si alguien está atravesando un momento
de crisis, los amigos que tanto nos
conocen pueden constituir un espacio
para refugiarnos. La cuestión es cómo nos hemos insertado cada uno de
nosotros en nuestro grupo de pertenencia social. A veces esa inserción ha sido
desde el lugar del proveedor del grupo, como alguien completo y autosuficiente.
Esto en ocasiones nos complica a la hora de pedir ayuda, por esta razón la
necesidad de ser contenido o sostenido por el otro puede pasar desapercibida
generando un vacío o sensación de abandono.
El grupo de amigos podrá acompañar
en primer lugar si quién está pasando una situación de crisis puede abrirse al
grupo y pedir compañía o escucha. Sentirnos acompañados por nuestros
viejos amigos en una crisis, aunque sea por algunos de ellos, nos aporta una
gran confianza para afrontar algo desconocido e incierto como es un tratamiento
de fertilidad. Si el amigo que me conoce desde siempre está a mi lado confiando
en mí y en que las decisiones que tomo son acertadas o incluso, señalándome si
no está de acuerdo con algo, me devolverá una imagen de mí mismo segura y
confiada. Por esto decimos que los grupos de pertenencia históricos en la vida
de una persona son espacios de contención, acompañamiento y generadores de
confianza. Devuelven al sujeto una “buena
imagen”, conocida y confiable.
La contención emocional, la
confianza en uno mismo y el acompañamiento afectivo de las personas que nos
quieren son los recursos personales e interpersonales que todos necesitamos
para atravesar las tormentas que la vida nos presenta.
Por otro lado, también están los
nuevos espacios de pertenencia social, que como ya dijimos son muy importantes. La apertura es generadora de
nuevas oportunidades. Tanto con los
grupos históricos como con los nuevos que hemos
construido, compartir e intercambiar nos puede ser de gran ayuda en este arduo camino de la fertilidad.
Y que pasa cuando el grupo se
vuelve invasivo o controlador? Esto es algo que puede suceder, veces los amigos en su afán de asistir o aportar se
transforman en “fiscales” de las decisiones o de la vida de algún miembro del
grupo que está atravesando un problema o una coyuntura especial. Cuando esto ocurre es importante mantener una
zona de privacidad de la pareja donde
circule la información más “confidencial” para evitar así la sensación de
exposición que muchas veces estos tratamientos producen.
No es cuestión de encierro ni de
exponer todo. Intercambiar con la red, de nuevos y viejos amigos, nos permite
realizar otras lecturas posibles de la realidad que nos acontece. Quizás el
fortalecimiento que logramos producto del intercambio nos permite sacar a la
luz prejuicios, fantasías o temores obstaculizantes devolviéndonos una imagen de nosotros mismos
potente y confiada para seguir en el camino de la búsqueda de un hijo.
Lic. Patricia Martínez
M.N. 24.411
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Crianza
Cómo es la crianza en el contexto de los nuevos modelos familiares Lic. Patricia Martinez, M.N. 24.411, coordinadora del departamento de Cr...









